¿Por dónde empezar a diseñar un armario?

Desde Puertas Leiva te traemos tres aspectos claves para diseñar tu armario personalizado con éxito. Hoy te traemos una guía para que nos presentes tu propio diseño, aquel que se adapte a tu espacio y necesidades. ¡Sigue leyendo!

Todos somos capaces de diseñar un armario funcional, atractivo, sencillo y elegante. Con seguir estos tres pasos iniciales, ¡nosotros te ayudaremos con el resto! Porque la verdadera diferencia radica en el interés y la experiencia.

Nosotros te ayudamos a hacerlo realidad.

  1. Planificación

En este primer paso, debemos reunir toda la información necesaria para la confección del armario. Entre esos detalles, debemos reunir: el tamaño de la habitación, las medidas del espacio que queremos ocupar, y la iluminación a utilizar.

Otros factores que deberemos tener en cuenta es la distribución del armario, la utilidad que queremos darle y el tipo de prendas que guardaremos en su interior. Dependerá también de si el armario es para una sola persona o para dos.

En cuanto al diseño, es fundamental ir cogiendo ideas de catálogos ya existentes. En nuestras redes sociales podrás encontrar muchos de nuestros trabajos realizados que pueden servirte de inspiración. También podrás ojear revistas sobre decoración y carpintería, de donde podrás obtener patrones a imitar.

Ayúdate también de algunos bocetos en papel que puedas enseñarnos para conseguir tu armario ideal.

Cómo organizar tu armario

  • Organización

Es importante que una vez tomadas las medidas y elegidas las formas, organicemos y ubiquemos las diferentes zonas del armario. Así ordenaremos con objetividad el vestuario y diseñaremos un armario que se adapte perfectamente a nuestras necesidades.

En cuanto a las medidas del ropero, se debe tener en cuenta que el máximo establecido suelen ser aproximadamente dos metros entre suelo y techo, con una profundidad mínima de 45 cm y máxima de 60 cm.

Si estás diseñando un armario para tus niños, deberás tener en cuenta que cada sección tendrá unas medidas diferentes. Siempre es recomendable, en este caso, incluir muchos cajones para cuidar de las prendas más pequeñas y que siempre estén organizadas.

  • Zona superior: en esta, podríamos incluir todos aquellos objetos que no utilicemos asiduamente, ya que quedarán fuera de nuestro alcance. Generalmente, se encuentran a dos metros de distancia del suelo, y no podremos acceder a ellos fácilmente. En ese caso, podemos utilizarlo para almacenar zapatos, ropa o complementos fuera de temporada, incluyendo espacio para vestidos o chaquetones de invierno.
  • Zona media: la más recomendable para almacenar la ropa que utilizamos frecuentemente: pantalones, faldas, camisas, chaquetas y demás prendas. Para ello, contaremos con barras a la altura de la cabeza para colgar la ropa, además de colocar varias repisas para poder almacenar complementos y ropa debidamente doblada. La parte central se suele encontrar a 60 cm del suelo, por lo que tendremos que tener en cuenta la correcta medida para poder colgar vestidos y otro tipo de ropa que sea más largo de lo normal.
  • Zona inferior: desde el suelo a los 60 cm. En esta área podremos colocar estantes para cajas de almacenaje, así como zapateros personalizados, para poder tener todo el conjunto de los zapatos a la vista para combinarlos en su uso diario. También se tendrá en cuenta el almacenaje de objetos pesados, ya que si los ponemos a nivel del suelo no tendremos problema con sobrepesos en zonas específicas del armario. Esta zona es de difícil acceso, por lo que no se recomienda la colocación de prendas que utilicemos asiduamente.
  • Optimización

En este tercer y último paso, comenzaremos a pensar en todos los accesorios que querremos incluir en nuestro armario de ensueño. Un ejemplo claro son los tubos que utilizaremos posteriormente para colocar perchas, ya que es un elemento clave para guardar nuestra ropa de forma óptima y ordenadamente. Estos espacios colgantes tendrán diferentes funciones, pudiendo colocarse a dos niveles para dividir la colocación de ropa para la parte superior del cuerpo (camisetas, camisas, chaquetas…) y para la parte inferior (pantalones, faldas, etc). Aunque deberemos tener en cuenta que, si optamos por esta doble separación, tendremos que dedicar un espacio extra para prendas más largas de lo normal (como vestidos).

En la actualidad mucha gente utiliza también cajones con divisiones para almacenar ropa interior o complementos más difíciles de ordenar. Para ello, se guardarán las prendas de tres en tres en estos cajones. ¡Muy buena opción también para prendas pequeñas o delicadas! Hacerlo por colores dará un toque de distinción a tu armario, ya que se verá todo debidamente ordenado. También podremos utilizar perchas múltiples para ahorrar espacio (con accesorios como las corbatas). Pero hay que tener en cuenta que no se deben hacer pilas muy grandes para que la ropa no se arrugue.

¡Toda distribución será buena siempre que sea práctica y efectiva!

Cuando tengas tu diseño soñado, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros para que te podamos ayudar a llevar a cabo tu armario ideal. ¡Te esperamos!

Ejemplo de armario creado por nosotros

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